viernes, 17 de octubre de 2025

Demanda de divorcio unilateral

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Señor:
JUEZ DE FAMILIA DEL CIRCUITO (Reparto) 
Xxxxxx– xxxxxxx.
E. S. D.

Referencia: Demanda de cesación de efectos civiles de matrimonio católico, disolución y liquidación de sociedad conyugal - divorcio unilateral conforme a la ley 2442 de 2024.

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxx, abogado en ejercicio, identificado con cedula de ciudadanía número xxxxxxxxxxxxx expedida en xxxxxxx, portador de la Tarjeta Profesional numero xxxxxxxx expedida por el Consejo Superior de la Judicatura, en mi calidad de apoderado judicial de la señora xxxxxxxxxxxxxxxxxx, mayor de edad, identificada con cedula de ciudadanía número xxxxxxxxxxxxx expedida en xxxxxxxxx, Departamento de xxxxxxxxx, domiciliada y residente en la calle 43 # 2 - 52 de la Ciudad de xxxxxxxxxx, quien conserva el domicilio común anterior de los cónyuges, con correo electrónico xxxxxxxxx@gmail.com, acudo a su despacho para presentar DEMANDA DE CESACIÓN DE EFECTOS CIVILES DE MATRIMONIO CATÓLICO, DISOLUCIÓN Y LIQUIDACIÓN DE SOCIEDAD CONYUGAL, con fundamento en la causal 10° del artículo 154 del Código Civil, numeral que fue adicionado por el artículo 2 de la ley 2442 de 2024, en contra de xxxxxxxxxxxxxxx, mayor de edad, identificado con cedula de ciudadanía número xxxxxxxxxx expedida en xxxxxxx, Departamento de xxxxxxxx, domiciliado y residente en la Ciudad de xxxxxxxx, con correo electrónico xxxxxxxxxxx@gmail.com y de acuerdo a los siguientes:

HECHOS.

Primero. Mi prohijada y el señor xxxxxxxxxxxxxxxxxxxx contrajeron matrimonio católico el día doce (12) de mayo del año dos mil dieciocho (2018) en la parroquia xxxxxxxxxx la Catedral de xxxxxxx, unión que fue registrada en la Notaria Primera (1) del Circulo Notarial de xxxxxxxxx, tal como consta en el registro civil de matrimonio con indicativo serial número xxxxxxxxx.

Segundo. Los señores xxxxxxxxxxxxxx y xxxxxxxxxxxxxxxx no suscribieron capitulaciones matrimoniales.

Tercero. En dicho matrimonio no se procrearon hijos y no se realizó adopción alguna.

Cuarto. Por el hecho del matrimonio nació la sociedad conyugal entre mis poderdantes, la cual no ha sido disuelta ni liquidada, como tampoco existen bienes muebles o inmuebles que formen parte de ella a la fecha de presentación de esta solicitud. 

Quinto. Durante la vigencia de la unión matrimonial referenciada en el hecho primero, la señora xxxxxxxxxxxxxxxx realizó crédito bancario en el Banco Agrario de Colombia por valor de veintiocho millones trescientos cincuenta y cuatro mil ochocientos doce pesos M/cte ($ 28.254.812,00), dinero que fue destinado a la formación académica del señor xxxxxxxxxxxxxxxxxx y a otros gastos familiares de los cónyuges; crédito del cual mi prohijada ha cancelado 31 cuotas a fecha de presentación de la demanda, correspondientes a los siguientes valores:

Numero de cuota Fecha de pago de la cuota Valor de la cuota pagada

1. 16 – 12 – 2022 890.771,00
2. 16 – 01 – 2023 889.491,00
3. 16 – 02 – 2023 889.897,00
4. 16 – 03 – 2023 888.470,00
5. 16 – 04 – 2023 888.216,00
6. 16 – 05 – 2023 888.282,00
7. 16 – 06 – 2023 888.006,00
8. 16 – 07 – 2023 888.691,00
9. 16 – 08 – 2023 888.414,00
10. 16 – 09 – 2023 887.031,00
11. 16 – 10 – 2023 888.140,00
12. 16 – 11 – 2023 887.999,00
13. 16 – 12 – 2023 887.396,00
14. 16 – 01 – 2024 887.097,00
15. 16 – 02 – 2024 878.536,00
16. 16 – 03 – 2024 887.602,00
17. 16 – 04 – 2024 876.830,00
18. 16 – 05 – 2024 876.931,00
19. 16 – 06 – 2024 877.433,00
20. 16 – 07 – 2024 876.950,00
21. 16 – 08 – 2024 877.286,00
22. 16 – 09 – 2024 876.535,00
23. 16 – 10 – 2024 876.192,00
24. 16 – 11 – 2024 875.591,00
25. 16 – 12 – 2024 875.895,00
26. 16 – 01 – 2025 875.425,00
27. 16 – 02 – 2025 883.629,00
28. 16 – 03 – 2025 883.872,00
29. 16 – 04 – 2025 884.091,00
30. 16 – 05 – 2025 882.875,00
31. 16 – 06 – 2025 882.952.00

Total 26.503.574,00

Lo anterior, en base a la tabla de amortización que se aporta como prueba en la presente demanda.

Sexto. Mi mandante y el señor xxxxxxxxxxxxxxxx se encuentran separados de cuerpos desde el día 19 de mayo del año 2023. Desde esa fecha y hasta el momento de incoar la presente demanda, la señora xxxxxxxxxxxxxxxxxx le ha solicitado divorciarse de mutuo acuerdo y el demandado se ha negado rotundamente, por lo cual mi representada ha decidido presentar demanda de cesación de efectos civiles de matrimonio católico, disolución y liquidación de sociedad conyugal, con fundamento en la causal 10° del artículo 154 del Código Civil, numeral que fue adicionado por el artículo 2 de la ley 2442 de 2024.

PRETENSIONES.

Teniendo como fundamento los anteriores hechos, comedidamente le ruego que por los trámites de un proceso verbal de mayor o menor cuantía, se sirva hacer las siguientes o similares declaraciones:

Primera. Que se decrete la cesación de efectos civiles del matrimonio católico de los cónyuges xxxxxxxxxxxxx y xxxxxxxxxxxxxxx, celebrado el día doce (12) de mayo de dos mil dieciocho (2018) en la parroquia xxxxxxxxxxxx la Catedral de xxxxxxxxx, unión que fue registrada en la Notaria Primera (1) del Circulo Notarial de xxxxxxxxxxxx, tal como consta en el registro civil de matrimonio con indicativo serial número xxxxxxxxxxxx, con fundamento en la causal 10° del artículo 154 del Código Civil, numeral que fue adicionado por el artículo 2 de la ley 2442 de 2024.

Segunda. Que se decrete la disolución y en estado de liquidación la sociedad conyugal nacida por la unión matrimonial de los señores xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx y xxxxxxxxxxxxxxxxx.

Tercera. Que se aprueben y adopten las medidas contenidas en la propuesta de divorcio adjunta a la presente demanda sobre las obligaciones alimentarias, la reparación integral, incluyendo reparaciones económicas y simbólicas, y sobre la liquidación de la sociedad conyugal conforme lo establecido en la ley 2442 de 2024.

Cuarta. Que se ordene la inscripción de la sentencia de divorcio en los respectivos folios del registro civil de nacimiento y de matrimonio.

Quinta. Condenar en constas y agencias en derecho a la parte demandada.

.FUNDAMENTOS DE DERECHO.

Invoco como fundamentos de derecho artículos 82 83, 84, 368, 388 y subsiguientes del Código General del Proceso, la causal 10° del artículo 154 del Código Civil, numeral que fue adicionado por el artículo 2 de la ley 2442 de 2024.

PROCESO Y COMPETENCIA.

El proceso debe someterse al trámite verbal de acuerdo a lo establecido en el artículo 368 y 388 del Código General del Proceso y por la naturaleza del asunto y el domicilio de las partes, toda vez que la demandante aún conserva el domicilio común anterior, es usted competente para conocer de este caso.

PRUEBAS.

Solicito señor Juez, tener como pruebas las siguientes:

1. Documentales.

• Fotocopia de la cedula de ciudadanía de la señora xxxxxxxxxxx.
• Fotocopia de la cedula de ciudadanía del señor xxxxxxxxxxxxx.
• Registro civil de nacimiento de la señora xxxxxxxxxxxx.
• Registro civil de nacimiento del señor xxxxxxxxxxxxxx.
• Registro civil de matrimonio de los cónyuges.
• Certificación expedida por el Banco Agrario de Colombia en la cual consta el crédito realizado.
• Tabla de amortización expedida por el Banco Agrario de Colombia del crédito realizado.

2. Testimoniales.

Solicito al despacho de la manera más atenta y respetuosa, se sirva recepcionar el testimonio de las personas que más adelante señalare, con el fin de que declaren lo que les conste respecto de los hechos primero, segundo, tercero, cuarto, quinto y sexto de la presente demanda y respecto a lo que estime conveniente esta unidad judicial.

xxxxxxxxxxxxxx, identificada con cedula de ciudadanía número xxxxxxxxxxxxx, quien se podrá notificar y citar para cualquier efecto a la Manzana xxxxx, Lote xx del Barrio xxxxxxxxxx de la Ciudad de xxxxxxxx y al correo electrónico xxxxxx@hotmail.com. 

ANEXOS.

• Los documentos relacionados en el acápite de pruebas.
• Poder para actuar debidamente otorgado.
• Fotocopia de mi tarjeta profesional.
• Propuesta de divorcio.
• Prueba de envió simultaneo de la demanda al demandado.
• Prueba de obtención del correo electrónico del demandado.
 
NOTIFICACIONES.

La demandante en la calle xxx # xxxxxx de la Ciudad de xxxxxxxxx y a la dirección de correo electrónico xxxxxxxxx@gmail.com.

El demandado a la dirección de correo electrónico xxxxxxxxxx@gmail.com. 

Declaración bajo la gravedad del juramento: Declaro bajo la gravedad del juramento que se desconoce la dirección física para efectos de notificaciones judiciales y que la dirección electrónica para efectos de notificaciones fue suministrada por la señora xxxxxxxxxxxxxx, quien funge como demandante y quien tiene conocimiento pleno de la misma por ser cónyuge del demandado y haber recibido correos electrónicos por parte del demandado durante su convivencia matrimonial.

Al suscrito en la Calle xx Carrera xxxxx del xxxxxxxxxxxxxxxx y a la dirección de correo electrónico xxxxxxxxxxx@hotmail.com.

Del señor Juez,

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
C.C No. Xxxxxxxxxxx de xxxxxxxxxxxx
T.P. No. Xxxxxxxxxxx del C.s.j.
Apoderado.

martes, 30 de septiembre de 2025

REFLEXIONES

La gente no abandona a las personas que quiere, abandona a las que utiliza.

https://es.pornhub.com/view_video.php?viewkey=683e55bd30b43

Reflexión: "La asesoría jurídica gratuita constituye uno de los escenarios más complejos dentro del ejercicio profesional del Derecho, pues en ella convergen dos dimensiones que permanentemente entran en tensión: la función social del abogado y la dignidad económica de la profesión. El abogado, como operador jurídico y garante del acceso a la justicia, no puede desconocer que el conocimiento legal cumple una finalidad pública orientada a proteger derechos, prevenir conflictos y equilibrar relaciones sociales desiguales. Desde esta perspectiva, orientar gratuitamente a una persona puede representar un acto legítimo de responsabilidad social, especialmente cuando se trata de poblaciones vulnerables o situaciones que comprometen derechos fundamentales..
Sin embargo, paralelamente debe reconocerse que la asesoría jurídica no es una opinión improvisada ni una conversación informal. Detrás de cada concepto jurídico existe formación académica prolongada, experiencia profesional, actualización normativa permanente, análisis jurisprudencial y responsabilidad disciplinaria. Cada recomendación emitida por un abogado genera consecuencias jurídicas reales, por lo cual reducir la asesoría a un servicio gratuito permanente termina desnaturalizando el valor técnico del Derecho y contribuye a la percepción equivocada de que el conocimiento jurídico carece de costo o esfuerzo profesional.
En la práctica contemporánea se ha normalizado solicitar “una consulta rápida” o “un concepto breve” sin comprender que incluso una orientación inicial implica estudio normativo, interpretación jurídica y asunción de riesgos profesionales. Esta cultura de la gratuidad no solo afecta la sostenibilidad económica del abogado, sino que también impacta la calidad del servicio jurídico, pues cuando el trabajo profesional no es valorado, el sistema tiende a privilegiar la inmediatez sobre el rigor técnico.
No obstante, la asesoría gratuita sí encuentra un espacio legítimo cuando se desarrolla bajo criterios claros: actividades pro bono, orientación pedagógica general, programas de acceso a la justicia, consultorios jurídicos universitarios o intervenciones preventivas que eviten litigios innecesarios. En estos casos, el abogado ejerce su rol social sin comprometer la profesionalización del servicio ni desdibujar la naturaleza especializada del ejercicio jurídico.
En consecuencia, el verdadero equilibrio radica en comprender que el abogado no vende palabras, sino criterio jurídico; no cobra por hablar, sino por asumir responsabilidad profesional. La asesoría gratuita debe ser una decisión consciente del profesional y no una exigencia social permanente. Valorar el trabajo jurídico no implica negar el acceso a la justicia, sino reconocer que la defensa técnica, la estrategia legal y la prevención del riesgo jurídico constituyen servicios especializados cuya calidad depende, precisamente, del respeto por la profesión y por el conocimiento que la sustenta"

jueves, 8 de mayo de 2025

CUANDO EPS NO ENTREGA MEDICAMENTOS

¿Sabías que si tu EPS, como @epssura o cualquier otra #EPS, no te entrega un medicamento ordenado —y tú cuentas con el soporte debidamente diligenciado que demuestra esta omisión—, y pasan más de 48 horas sin recibirlo en tu domicilio (o en el lugar que hayas indicado para la entrega), puedes comprar el medicamento por tu cuenta y solicitar el reembolso del 100% del valor, siempre que tengas la factura correspondiente?

En caso de que la EPS se niegue a hacer el reembolso, puedes presentar una queja formal ante la Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud), ya que esta entidad tiene la facultad legal para obligar a la EPS a cubrir el total del gasto asumido por el usuario.
Usted debe de diligenciar la siguiente demanda con sus respectivos soportes y radicarla en la Supersalud

Ciudad de origen, Día __ Mes __ Año __

Atención
Superintendencia Delegada para la Función Jurisdiccional y de Conciliación
Superintendencia Nacional De Salud
Avenida ciudad de Cali # 51-66 Local 10 Oficina de correspondencia EDF. WORLD BUSINESS CENTER BOGOTÁ D.C.
funcionjurisdiccional@supersalud.gov.co
ASUNTO: FUNCIÓN JURISDICCIONAL. RECONOCIMIENTO ECONÓMICO.
(Nombre del solicitante) ____________________, en mi calidad de (Afiliado, cotizante y/o beneficiario, y/o apoderado), identificado con la C.C. No ______ expedida en _____, interpongo Solicitud ante la Superintendencia Nacional de Salud, conforme a lo dispuesto en el consagradas en el artículo 41 de la Ley 1122 de 2007, modificado por el artículo 6 de la Ley 1949 de 2019 literal          b) Reconocimiento Económico de los gastos en que haya incurrido el afiliado por concepto de atención de urgencias en caso de ser atendido en una IPS que no tenga contrato con la respectiva EPS cuando haya sido autorizado expresamente por la EPS para una atención específica y en caso de incapacidad, imposibilidad, negativa injustificada o negligencia demostrada de la entidad promotora de salud para cubrir las obligaciones para con sus usuarios; con base en las siguientes:
CIRCUNSTANCIAS DE TIEMPO MODO Y LUGAR (HECHOS)
(Relacione de manera sucinta las circunstancias de modo tiempo y lugar que originaron el hecho objeto de la pretensión).
1.
2.
DERECHO(S) VULNERADO(S).
(Enunciar los derechos que fueron vulnerados, con ocasión de las circunstancias anteriormente descritas, a saber; Derecho a la Vida, Derecho a la Salud, Mínimo vital).
PETICION
Que la Superintendencia Delegada para la Función Jurisdiccional y de Conciliación, ORDENÉ el RECONOCIMIENTO ECONÓMICO de la suma de ($xxxxxx) (especificar el valor en número y letra), gastos en que incurrí por concepto de la atención de urgencias, de la entidad promotora de salud (NOMBRE DE LA EPS).
PRUEBAS – DOCUMENTOS
De conformidad con el Articulo 41 literal b) de la Ley 1122, modificado y adicionado por el Artículo 126 de la Ley 1438 de 2011.
(Los documentos relacionados a continuación son los mínimos requeridos para iniciar el proceso jurisdiccional, si tiene en su poder otro que considere conveniente lo puede aportar como prueba).
• Copia de la historia clínica elaborada por la IPS donde fue atendido, con ocasión de la patología por la cual reclama y/o prescripción del médico tratante
• Orden, fórmula o prescripción del médico tratante.
• Copia de la factura (s) donde conste el pago efectuado, o certificación expedida por el prestador de servicios donde se evidencie la atención suministrada y su respectivo pago.
•Pruebas que acrediten la negativa injustificada de atención o si es posible, copia del formato de negación de servicios de salud y medicamentos
• Copia Cédula de ciudadanía
• Si es Persona Jurídica deberá actuar a través de su Representante Legal y acreditar tal calidad con Certificado de Existencia y Representación legal expedido por la entidad competente.
• Si es apoderado, Poder debidamente conferido.
@MinSaludCol @GA_Jaramillo @Supersalud @giovannyrubiano @DrOscaRocha @SACsaludcali @CGR_Colombia

domingo, 22 de diciembre de 2024

miércoles, 17 de mayo de 2023

Crimen y Castigo - Fedor Dostoiewski

Raskólnikov, un joven universitario que se encuentra en la miseria pero siente enormes ansias de poder. Debido a estas circunstancias, empezará a planear el asesinato de una anciana viuda y usurera. 

Se había habituado a vivir
tan encerrado en sí mismo, tan aislado, que no
sólo temía encontrarse con su patrona, sino que
rehuía toda relación con sus semejantes. Debía una cantidad considerable a la patrona y por eso temía encontrarse con ella. 

En la casa de la vieja : 
¿Qué desea usted? -preguntó ásperamente la vieja, que, apenas había entrado en la habitación, se había plantado ante él para mirarle frente a frente.-Vengo a empeñar esto.

La usurera tenía una hermana, Lisbeth, y que la menuda y horrible vieja la vapuleaba sin ningún miramiento, a pesar de que Lisbeth medía aproximadamente un metro ochenta de altura.

En la taberna : 
Él no quitaba ojo al supuesto funcionario, y éste no sólo no cesaba de mirarle, sino que parecía ansioso de entablar conversación con él. 

-Señor: ¿puedo permitirme dirigirme a usted para conversar en buena forma? 

Bien, yo soy un puerco y ella una dama. Yo parezco una bestia, y Catalina Ivanovna, mi esposa, es una persona bien educada, hija de un oficial superior. Cuando me casé con ella, era viuda y tenía tres hijos de corta edad. Su primer matrimonio había sido de amor. El marido era un oficial de infantería con el que huyó de la casa paterna. Catalina adoraba a su marido, pero él se entregó al juego, tuvo asuntos con la justicia y murió. En los últimos tiempos él le pegaba. 

Después de la muerte de su marido, quedó sola con sus tres hijitos en una región lejana y salvaje, donde yo me encontraba entonces. Vivía en una miseria tan espantosa, que yo, que he visto los cuadros más tristes, no me siento capaz de describirla. 

Fue entonces, señor, entonces, como ya le he dicho, cuando yo, viudo también y con una hija de catorce años, le ofrecí mi mano, pues no podía verla sufrir de aquel modo.

Entre tanto, la hija que tuve de mi primera mujer ha crecido. En cuanto a lo que su madrastra la ha hecho sufrir, prefiero pasarlo por alto.

-¡Vámonos, señor! -exclamó de súbito Marmeladof, levantando la cabeza y dirigiéndose a Raskolnikof-. Lléveme a mi casa... El edificio Kozel... Déjeme en el patio... Ya es hora de que vuelva al lado de Catalina Ivanovna.

En la casa de Catalina Ivanovna: -¿Dónde está el dinero? -siguió vociferando la mujer-. ¡Señor! ¿Es posible que se lo haya bebido todo? ¡Quedaban doce rublos en el baúl! ¡Están hambrientos! -señalaba a los niños, se retorcía los brazos-. ¡Maldita vida!

Raskolnikof sale del apartamento y se dirige a su casa: -¡Ah, se me olvidaba! Llegó una carta para ti cuando no estabas en casa.

Anastasia le entregó una carta a Raskolnikov la cual era de su madre, la carta contaba a Raskolnikov la difícil situación de su madre y su hermana de él, Dunia.

Dunia trabajaba en la casa de la familia Svidrigailov quienes la trataban de buena manera; sin embargo, no era así con el el señor Svidrigailov que la acosaba y la trataba de mala manera. 

El señor Svidrigailof, el muy insensato, sentía desde hacía tiempo por Dunia una pasión que ocultaba bajo su actitud grosera y despectiva, tal vez sus groserías y sus sarcasmos no tenían más objeto que ocultar su pasión a los ojos de su familia. 

Marfa Petrovna sorprendió un día en el jardín, por pura casualidad, a su marido en el momento en que acosaba a Dunia, y lo interpretó todo al revés, achacando la culpa a tu hermana. Marfa Petrovna, se dedicó a difamar a Dunia por toda la ciudad. 

El señor Svidrigailof ha recobrado la lucidez. Torturado por el remordimiento y compadecido sin duda de la suerte de tu hermana, ha presentado a Marfa Petrovna las pruebas más convincentes de la inocencia de Dunia. Una carta escrita por la propia Duna donde le pedía que no la siguiera acosando y que respetara su hogar. 

La señora Marfa Petrovna arrepentida fue a disculparse con Duna y recorrió las casas de la ciudad, y en todas partes, entre sollozos y en los términos más halagadores, rendía homenaje a la inocencia, a la nobleza de sentimientos y a la integridad de la conducta de Dunia. 

Tiempo después un hombre llamado Pedro Petrovich Lujin declaró su amor por Dunia, esta terminó por aceptarlo y después de poco tiempo se casarían. 

El prometido de tu hermana, Piotr Petrovitch Lujine, es consejero de los Tribunales y pariente lejano de Marfa Petrovna. Este señor será para ti sumamente útil, y Dunia y yo hemos pensado que puedes comenzar en seguida tu carrera y considerar tu porvenir asegurado

Además Dunia y la madre de Raskolnikov irían a San Petersburgo para visitarlo a él.

La carta de su madre le había trastornado, pero Raskolnikof no había vacilado un instante, ni siquiera durante la lectura, sobre el punto principal. Acerca de esta cuestión, ya había tornado una decisión irrevocable: «Ese matrimonio no se llevará a cabo mientras yo viva. ¡Al diablo ese señor Lujine!»

La cosa no puede estar más clara: ella no se vendería jamás por sí misma, por su bienestar, ni siquiera por librarse de la muerte. Pero lo hace por otro; se vende por un ser querido. He aquí explicado el misterio: se dispone a venderse por su madre y por su hermano... Cuando se llega a esto, incluso violentamos nuestras más puras convicciones. 

¿Y qué sucederá si el sacrificio es superior a tus fuerzas, si te arrepientes de lo que has hecho? Entonces todo serán lágrimas derramadas en secreto, maldiciones y una amargura infinita. 

Estaba en aquel momento en el bulevar K..., y el banco se ofreció a sus ojos, a unos cien pasos de distancia. Aceleró el paso cuanto le fue posible, pero por el camino le ocurrió una pequeña aventura que absorbió su atención durante unos minutos. Estaba mirando el banco desde lejos, cuando advirtió que a unos veinte pasos delante de él había una mujer a la que empezó por no prestar más atención que a todas las demás cosas que había visto hasta aquel momento en su camino.

Venga... Mire... Está completamente embriagada. Hace un momento se paseaba por el bulevar. Sabe Dios lo que será, pero desde luego, no tiene aspecto de mujer alegre profesional. Yo creo que la han hecho beber y se han aprovechado de su embriaguez para abusar de ella.

Pero, a todo esto, ¿adónde voy?-pensó de súbito-. ¡Qué raro! Yo he salido de casa para ir a alguna parte; apenas he terminado de leer, he salido para... ¡Ahora me acuerdo: iba a Vasilievski Ostrof, a casa de Rasumikhine! 

Rasumikhine era uno de sus antiguos compañeros de universidad. Era pobre en extremo, orgulloso, altivo, y vivía encerrado en si mismo como si guardara un secreto. 

Algunos de sus compañeros juzgaban que los consideraba como niños a los que superaba en cultura y conocimientos y cuyas ideas e intereses eran muy inferiores a los suyos.

Rasumikhine tenía otra característica notable: ninguna contrariedad le turbaba; ningún revés le abatía. Podría haber vivido sobre un tejado, soportar el hambre más atroz y los fríos más crueles. 

Iré a casa de Rasumikhine, cierto, pero no ahora...; iré a su casa al día siguiente del hecho, cuando todo haya terminado y todo haya cambiado para mí.»

Raskolnikof dio media vuelta y continuó su marcha a la aventura. Se levantó del banco y echó a andar con paso rápido. Casi corría, con la intención de volver a su casa. Pero al pensar en su habitación experimentó una impresión desagradable. 

Un febril temblor nervioso se había apoderado de él. Se estremecía. Tenía frío a pesar de que el calor era insoportable. 

Así atravesó toda la isla Vasilievski, llegó ante el Pequeño Neva, pasó el puente y desembocó en las islas menores.Se propuso volver a casa, pero, al llegar a la isla Petrovski, hubo de detenerse: estaba completamente agotado.

Salió, pues, del camino, se internó en los sotos, se dejó caer en la hierba y se quedó dormido en el acto. Los sueños de un hombre enfermo suelen tener una nitidez extraordinaria y se asemejan a la realidad. 

Raskolnikof tuvo un sueño horrible. Volvió a verse en el pueblo donde vivió con su familia cuando era niño y soñó con el horrendo asesinato de un caballo. 

Despierta del horrendo sueño y comienza a cuestionarse:

«¿Es posible, Señor, es realmente posible que yo coja un hacha y la golpee con ella hasta partirle el cráneo? ¿Es posible que me deslice sobre la sangre tibia y viscosa, para forzar la cerradura, robar y ocultarme con el hacha, temblando, ensangrentado? ¿Es posible, Señor?»

Más adelante, cuando Raskolnikof recordaba este período de su vida y todo lo sucedido durante él, minuto por minuto, punto por punto, sentía una mezcla de asombro e inquietud supersticiosa ante un detalle que no tenía nada de extraordinario, pero que había influido decisivamente en su destino. 

He aquí el hecho que fue siempre un enigma para él. ¿Por qué, aun sintiéndose fatigado tan extenuado, que debió regresar a casa por el camino más corto y más directo, había dado un rodeo por la plaza del Mercado Central, donde no tenía nada que hacer? Desde luego, esta vuelta no alargaba demasiado su camino, pero era completamente inútil. 

Pero, ¿por qué aquel encuentro tan importante para él, a la vez que tan casual, que había tenido en la plaza del Mercado (donde no tenía nada que hacer), se había producido entonces, a aquella hora, en aquel minuto de su vida y en tales circunstancias que todo ello había de ejercer la influencia más grave y decisiva en su destino? Era para creer que el propio destino lo había preparado todo de antemano.

El comerciante : Usted y nadie más que usted, Lisbeth Ivanovna, ha de decidir lo que debe hacer-decía el comerciante en voz alta-. Venga mañana a eso de las siete. Ellos vendrán también.-¿Mañana? -dijo Lisbeth lentamente y con aire pensativo, como si no se atreviera a comprometerse.

Raskólnikove, se había enterado, de súbito y del modo más inesperado, de que al día siguiente, exactamente a las siete, Lisbeth, la hermana de la vieja, la única persona que la acompañaba, habría salido y, por lo tanto, que a las siete del día siguiente la vieja ¡estaría sola en la casa!

Sin embargo, sintió súbitamente y con todo su ser, que su libre albedrío y su voluntad ya no existían, que todo acababa de decidirse irrevocablemente.
 
Aunque hubiera esperado durante años enteros una ocasión favorable, aunque hubiera intentado provocarla, no habría podido hallar una mejor y que ofreciese más probabilidades de éxito que la que tan inesperadamente acababa de venírsele a las manos.

Momento en el cual Raskolnikof comienza a planear el asesinato. Este acontecimiento ocurrió mucho antes de los anteriores sucesos y fue el detonante de su macabro plan. 

Después de recibir dos pequeños billetes, Raskolnikof entró en una taberna que encontró en el camino. Se sentó, pidió té y empezó a reflexionar. Acababa de acudir a su mente, aunque en estado embrionario, como el polluelo en el huevo, una idea que le interesó extraordinariamente.

Una mesa casi vecina a la suya estaba ocupada por un estudiante al que no recordaba haber visto nunca y por un joven oficial. Habían estado jugando al billar y se disponían a tomar el té. De improviso, Raskolnikof oyó que el estudiante daba al oficial la dirección de Alena Ivanovna y empezaba a hablarle de ella. Esto le llamó la atención: hacía sólo un momento que la había dejado, y ya estaba oyendo hablar de la vieja.

A esa maldita vieja, la mataría y le robaría sin ningún remordimiento. Si uno la matase y se apoderara de su dinero para destinarlo al bien de la humanidad. 

¿Por qué había oído expresar tales pensamientos en el momento mismo en que ideas idénticas habían germinado en su cerebro? ¿Y por qué, cuando acababa de salir de casa de Alena Ivanovna con aquella idea embrionaria en su mente, había ido a sentarse al lado de unas personas que estaban hablando de la vieja?

Vuelve a casa, sueña nuevamente y despierta para empezar a trabajar en su plan. 

Aquel nudo corredizo, destinado a sostener el hacha, constituía un ingenioso detalle de su plan. No era cosa de ir por la calle con un hacha en la mano. 

Le faltaba la operación más importante: robar el hacha de la cocina; sin embargo, se la roba al portero de la pensión. 

Ya estaba cerca. Ya veía la casa. Allí estaba su gran puerta cochera...

Se acercó a la lámpara (todas las ventanas estaban cerradas, a pesar del calor asfixiante) y empezó a luchar por deshacer los nudos, dando la espalda a Raskolnikof y olvidándose de él momentáneamente.

Pero ¿cómo demonio has atado esto? ¡Vaya un enredo! -exclamó la vieja, volviendo un poco la cabeza hacia Raskolnikof. No había que perder ni un segundo. Sacó el hacha de debajo del abrigo, la levantó con las dos manos y, sin violencia, con un movimiento casi maquinal, la dejó caer sobre la cabeza de la vieja.

No -dijo el joven (persona que estaba estudiando para juez de instrucción)-; usted quédese aquí. Iré yo a buscar al portero.-¿Por qué he de quedarme?-Nunca se sabe lo que puede ocurrir.-Bien, me quedaré, (esto dijo Koch). 

Óigame: estoy estudiando para juez de instrucción. Aquí hay algo que no está claro; esto es evidente..., ¡evidente! Después de decir esto en un tono lleno de vehemencia, el joven empezó a bajar la escalera a grandes zancadas. 

Cuando se quedó solo, Koch llamó una vez más, discretamente, y luego, pensativo, empezó a sacudir la puerta para convencerse de que el cerrojo estaba echado. 

Habían pasado ya varios minutos y nadie subía. Koch empezaba a perder la calma.-Pero ¿dónde se habrá metido ese hombre? -gruñó. Al fin, agotada su paciencia, se fue escaleras abajo con su paso lento, pesado, ruidoso.

Raskolnikof descorrió el cerrojo y entreabrió la puerta. No se percibía el menor ruido. Sin más vacilaciones, salió, cerró la puerta lo mejor que pudo y empezó a bajar y se escondió en el departamento que estaban pintando 

No cabe duda de que el asesino estaba en el piso y había echado el cerrojo. Seguro que lo habrían atrapado si Koch no hubiese cometido la tontería de abandonar la guardia para bajar en busca de su amigo.
El asesino aprovechó ese momento para deslizarse por la escalera y escapar ante sus mismas narices. 

Se ha presentado una denuncia contra usted. ¡Usted no paga sus deudas! 

Tal vez hagan un registro aprovechando mi ausencia.» Se detuvo un momento mientras se dirigía a la comisaría, pero era tal la desesperación que le dominaba, era su desesperación. Tan cínica, tan profunda, que hizo un gesto de impotencia y continuó su camino.

Ese señor escritor, mejor dicho, estudiante, es decir, antiguo estudiante, no paga sus deudas, firma pagarés y se niega a dejar la habitación que tiene alquilada. Por todo ello se le denuncia, y he aquí que este señor se molesta porque enciendo un cigarrillo en su presencia. ¡Él, que sólo comete villanías! Ahí lo tiene usted. Mírelo; mire qué aspecto tan respetable tiene.

Una vez fuera de la comisaría: Avanzaba con paso rápido y firme. Estaba rendido, pero conservaba la lucidez mental. Temía que la policía estuviera ya tomando medidas contra él; que al cabo de media hora, o tal vez sólo de un cuarto, hubiera decidido seguirle. Por lo tanto, había que apresurarse a hacer desaparecer aquellos objetos reveladores. 

¿Adónde ir...? Este punto estaba ya resuelto. «Arrojaré las cosas al canal y el agua se las tragará, de modo que no quedará ni rastro de este asunto.» 

Hace un momento estabas dispuesto a arrojar al agua esa bolsa, esas joyas que ni siquiera has mirado... ¿Qué explicación puedes dar a esto?»

Al desembocar en la plaza que hay al final de la avenida V. vio a su izquierda la entrada de un gran patio protegido por altos muros.

Se inclinó sobre la piedra, la cogió con ambas manos por la parte de arriba, reunió todas sus fuerzas y consiguió darle la vuelta. En el suelo apareció una cavidad donde depositó los objetos. 

Salió y se dirigió a la plaza. De nuevo una alegría inmensa, casi insoportable, se apoderó momentáneamente de él. No había quedado ni rastro. «¿Quién podrá pensar en esa piedra? ¿A quién se le ocurrirá buscar debajo? Seguramente está ahí desde que construyeron la casa. 

Aún se reía cuando atravesó la plaza. Pero su hilaridad cesó repentinamente cuando llegó al bulevar donde días atrás había encontrado a la jovencita embriagada.

El caso es que dije que vendría a casa de Rasumikhine "al día siguiente". Pues bien, ya he venido. ¿Acaso tiene algo de particular que le haga una visita?»

Bueno, ¿quieres traducir el segundo pliego del folleto Es la mujer un ser humano?

En la casa. Nadie le ha pegado a la patrona -dijo con voz firme y severa. Aquí no ha venido nadie. Es la sangre lo que te ha trastornado. No, el ayudante del comisario ha venido... Todos los vecinos han salido a la escalera...

Sin embargo, no estuvo por completo inconsciente durante su enfermedad: era el suyo un estado febril en el que cierta lucidez se mezclaba con el delirio. Andando el tiempo, recordó perfectamente los detalles de este período. A veces le parecía ver varias personas reunidas alrededor de él. Se lo querían llevar. Hablaban de él y disputaban acaloradamente. Después se veía solo: inspiraba horror y todo el mundo le había dejado. De vez en cuando, alguien se atrevía a entreabrir la puerta y le miraba y le amenazaba. Estaba rodeado de enemigos que le despreciaban y se mofaban de él. Reconocía a Nastasia y veía a otra persona a la que estaba seguro de conocer, pero que no recordaba quién era, lo que le llenaba de angustia hasta el punto de hacerle llorar.

En la casa. Cerca de Anastasia había un individuo al que Raskolnikof no conocía y que le observaba atentamente. Era un mozo que tenía aspecto de cobrador. La patrona echó una mirada al interior por la entreabierta puerta. Raskolnikof se incorporó.

La puerta se abrió y dio paso a Rasumikhine, que entró en la habitación inclinándose un poco, por exigencia de su considerable estatura.

Ahora diga quién es usted.-Soy un empleado de la casa Chelopaief y he venido para cierto asunto. Al decir esto, Rasumikhine cogió una silla y se sentó al otro lado de la mesa.

Se trata -dijo el empleado, dirigiéndose a Raskolnikof- de que, atendiendo a los deseos de su madre, Atanasio Ivanovitch Vakhruchine, de quien usted, sin duda, habrá oído hablar más de una vez, le ha enviado cierta cantidad por mediación de nuestra oficina. 

Le entregaré treinta y cinco rublos que nuestra casa ha recibido de Atanasio Ivanovitch, el cual ha efectuado el envío por indicación de su madre. Sin duda, ya estaría usted informado de esto.

Rasumikhine le cuenta cómo se enteró de todo. No puedes figurarte, Rodia, las cosas que han pasado aquí durante tu enfermedad. Cuando saliste corriendo de mi casa como un ladrón, sin decirme dónde vivías, decidí buscarte hasta dar contigo, para vengarme. En la comisaría me contaron todo. 

La dueña de la casa (Pachenka) te hizo firmar ese pagaré que, según le aseguraste, pagaría tu madre...-Esto fue una vileza mía -declaró Raskolnikof con voz clara y vibrante-. Mi madre está poco menos que en la miseria. Mentí para que siguiera dándome habitación y comida.

En una palabra, ella endosó el pagaré a Tchebarof, y éste no vaciló en exigir el pago. Hemos hecho venir a Tchebarof, le hemos tapado la boca con una pieza de diez rublos y él nos ha devuelto el pagaré. Aquí lo tienes; tengo el honor de devolvértelo. Ahohra solamente eres deudor de palabra. Tómalo.

En este momento se abrió la puerta y entró en la habitación un hombre alto y fornido. Su modo de presentarse evidenciaba que no era la primera vez que visitaba a Raskolnikof.-¡Al fin tenemos aquí a Zosimof!-exclamó Rasumikhine.

Y té voy a decir una cosa: Zamiotof y yo tenemos entre manos un asunto que nos interesa a los dos por igual. Se trata del pintor, de ese pintor de brocha gorda. Conseguiremos que lo pongan en libertad.

Se trata de la muerte de la vieja usurera. Hay un pintor mezclado en el suceso.

Pues ocurrió que, Mikolai apenas vio los pendientes en el cuarto que estaba pintando, se olvidó de su trabajo y de Mitri, cogió su gorro y corrió a la taberna de Duchkhine. Éste le dio, como ya sabemos, un rublo, y Mikolai le mintió diciendo que se había encontrado los pendientes en la calle.

Ahora, admitido esto, permíteme una pregunta. ¿Se puede concebir la indiferencia, la tranquilidad de espíritu que demuestran esos gritos, esas risas, esa riña infantil en personas que acaban de cometer un crimen y están ante la misma casa en que lo han cometido? ¿Es esta conducta compatible con el hacha, la sangre, la astucia criminal y la prudencia que forzosamente han de acompañar a semejante acto? Cinco o diez minutos después de haber cometido el asesinato (no puede haber transcurrido más tiempo, ya que los cuerpos no se han enfriado todavía), salen del piso, dejando la puerta abierta y, aun sabiendo que sube gente a casa de la vieja, se ponen a juguetear ante la puerta de la casa, en vez de huir a toda prisa, y ríen y llaman la atención de la gente, cosa que confirman ocho testigos... ¡Qué absurdo!

Los pendientes se le cayeron al verdadero culpable. Éste estaba arriba, en el piso de la vieja, mientras Koch y Pestriakof llamaban a la puerta. Koch cometió la tontería de bajar a la entrada poco después que su compañero. Entonces el asesino sale del piso y empieza a bajar la escalera, ya que no tiene otro camino para huir. A fin de no encontrarse con el portero, Koch y Pestriakof, ha de esconderse en el piso vacío que Nicolás y Mitri acaban de abandonar. Es el momento en que Mitri y Nicolás echan a correr por la calle.

Todos los que estaban ante la puerta se han dispersado. Tal vez alguien le viera, pero nadie se fijó en él. ¡Entraba y salía tanta gente por aquella puerta! El estuche se le cayó del bolsillo cuando estaba oculto detrás de la puerta, y él no lo advirtió porque tenía otras muchas cosas en que pensar en aquel momento. Que el estuche estuviera allí demuestra que el asesino se escondió en el piso vacío. He aquí explicado todo el misterio.

Llega un señor muy elegante. Ya estoy enterado, ya estoy enterado-replicó de súbito Raskolnikof, cuyo semblante expresaba viva irritación-. 

Es usted el novio, ¿verdad? Bien, pues ya ve que lo sé. 

Óigame, señor -comenzó a decir, haciendo un gran esfuerzo por dominarse-: la acogida que usted me ha dispensado me ha demostrado claramente y desde el primer momento su enemistad hacia mí, y si he prolongado la visita ha sido solamente para acabar de cerciorarme. Habría perdonado muchas cosas a un enfermo, a un pariente; pero, después de lo ocurrido, ¡ni pensarlo!

-¡Es vergonzoso! -exclamó una de las mujeres del grupo, sacudiendo la cabeza con un gesto de desesperación-. No comprendo cómo se puede mendigar de este modo. Sólo de pensarlo, me muero de vergüenza.

De pronto, alguien se sentó a su lado y él le dirigió una mirada. Era Zamiotof, Zamiotof en persona, con la misma indumentaria que llevaba en la comisaría. 

-¿Y si yo fuera el asesino de la vieja y de Lisbeth? -preguntó, e inmediatamente volvió a la realidad.

-Nada de eso -replicó vivamente Zamiotof-. No lo creo en absoluto. Y ahora menos que nunca.

Raskolnikof se abrió paso entre la gente, y entonces pudo ver lo que provocaba tanto alboroto y curiosidad. En la calzada yacía un hombre ensangrentado y sin conocimiento. Acababa de ser arrollado por los caballos. 

¡Yo lo conozco! ¡Yo lo conozco!-exclamó, abriéndose paso a codazos entre los que estaban delante de él-. Es un antiguo funcionario: el consejero titular Marmeladof. 

No me comprende usted! -exclamó Catalina Ivanovna con una mezcla de irritación y desaliento-. ¿Por qué me han de indemnizar? Ha sido él el que, en su inconsciencia de borracho, se ha arrojado bajo las patas de los caballos. Por otra parte, ¿de qué sostén habla usted? Él no era un sostén para nosotros, sino una tortura. Se lo bebía todo. Se llevaba el dinero de la casa para malgastarlo en la taberna. Se bebía nuestra sangre. Su muerte ha sido para nosotros una ventura, una economía.

Haces bien en acompañarlo a casa -dijo Zosimof a Rasumikhine-. Ya veremos cómo va la cosa mañana.

Óyeme, Rasumikhine -dijo Raskolnikof-: quiero hablarte francamente. Vengo de casa de un difunto, que era funcionario... He dado a la familia todo mi dinero. Además, me ha besado una criatura de un modo que, aunque verdaderamente hubiera matado yo a alguien... Y también he visto a otra criatura que llevaba una pluma de un rojo de fuego... Pero estoy divagando... Me siento muy débil... Sostenme... Ya llegamos.

Estaban en el penúltimo tramo, ante la puerta de la patrona, y desde allí se podía ver, en efecto, que en la habitación de Raskolnikof había luz. .-¡Qué raro! Estaban en el penúltimo tramo, ante la puerta de la patrona, y desde allí se podía ver, en efecto, que en la habitación de Raskolnikof había luz. .-¡Qué raro! ¿Será Nastasia?-dijo Rasumikhine.

Raskolnikof cogió el picaporte y abrió la puerta de par en par. Y cuando hubo abierto, se quedó petrificado. Su madre y su hermana estaban sentadas en el diván. Le esperaban desde hacía hora y media. ¿Cómo se explicaba que Raskolnikof no hubiera pensado ni remotamente que podía encontrarse con ellas, siendo así que aquel mismo día le habían anunciado dos veces su inminente llegada a Petersburgo?

miércoles, 3 de mayo de 2023

Hamlet William Shakespeare

Escena I

Explanada delante del Palacio Real de Elsingor. Noche oscura. 

En el castillo real de Elsinor, en Dinamarca, los guardias presencian el fantasma del difunto rey Hamlet. 

Horacio. Demos fin a la guardia, y soy de opinión que digamos al joven Hamlet lo que hemos visto esta noche, porque yo os prometo que este espíritu hablará con él, aunque ha sido para nosotros mudo.

Más tarde, el príncipe Hamlet, hijo del rey fallecido, se entera de lo sucedido gracias a su amigo Horacio. Entonces, decide permanecer despierto toda la noche para ser testigo de la aparición de su padre. 

Estos dos señores, Marcelo y Bernardo, le habían visto dos veces hallándose de guardia. Ellos decidieron contarme y decido irme de guardia con ellos la tercera noche, y allí encontré ser cierto cuanto me habían dicho. 

Finalmente, cuando llega la noche, Hamlet consigue ver el fantasma de su padre, quien le confiesa que Claudio, su hermano, lo asesinó mientras dormía. Entonces, el rey le hace prometer a su hijo que vengue su muerte.

La sombra: Yo soy el alma de tu padre: destinada por cierto tiempo a vagar de noche y aprisionada en fuego durante el día; vengo a decirte que es mentira que yo haya muerto por la mordedura de una serpiente; fue tu tío el que me ha envenenado, por tal motivo quiero que vengues mi muerte. 

Horacio (amigo de Hamlet): Nuestro último Rey (cuya imagen acaba de aparecérsenos) fue provocado a combate por Fortimbrás Rey de Noruega. En aquel desafío, nuestro valeroso Hamlet mató al Rey Fortimbrás. El vencedor quedó con todos aquellos países que estaban bajo su dominio. Ahora, su hijo, el joven Fortimbrás, de un carácter fogoso, falto de experiencia y lleno de presunción, ha ido recogiendo de aquí y de allí por las fronteras de Noruega, una turba de gente resuelta y perdida, a quien la necesidad de comer determina a intentar empresas que piden valor; y según claramente vemos, su fin no es otro que el de recobrar con violencia y a fuerza de armas los mencionados países que perdió su padre.

Frase para el análisis. Pero, de cualquier modo que dirijas la acción, no manches con delito el alma, previniendo ofensas a tu madre. Abandona este cuidado al Cielo: deja que aquellas agudas puntas que tiene fijas en su pecho, la hieran y atormenten. Adiós. Ya la luciérnaga amortiguando su aparente fuego nos anuncia la proximidad del día. Adiós. Adiós. Acuérdate de mí. 

Salón de palacio.
Claudio (Rey de Dinamarca): Hermano del Rey Hamlet. 

El joven Fortimbrás, no ha cesado de importunarme con mensajes, pidiéndome le restituya aquellas tierras que perdió su padre y adquirió mi valeroso hermano. Escribo al Rey de Noruega, (tío del joven Fortimbrás), para que impida que su sobrino intente recuperar por la fuerza los territorios que perdió su padre. 

Claudio envía esta carta con dos de sus cortesanos llamdos Cornelio, y Voltiman

Claudio (Rey de Dinamarca) quiere saber porqué Hamlet se está comportando extrañamente.

Ofelia le confiesa a su padre que Hamlet está loco. Después, Polonio decide hablar con los reyes para alertarles del comportamiento del príncipe y les confiesa que su locura puede deberse al amor que siente por su hija.

Polonio (Sumiller de Corps.) a los reyes: El príncipe está loco, y ahora falta descubrir la causa de este efecto, o por mejor decir, la causa de este defecto, porque este efecto defectuoso, nace de una causa, y así resta considerar lo restante.

Hamlet a Ofelia. He oído hablar mucho de vuestros afeites y embelecos. La naturaleza os dio una cara y vosotras os hacéis otra distinta. Con esos brinquillos, ese pasito corto, ese hablar aniñado, pasáis por inocentes y convertís en gracia vuestros defectos mismos. 

Si carecéis de virtud, aparentadla al menos.

Hamlet y los cómicos. Representacion teatral del crimen del Rey Claudio. 

Los cómicos representan su obra en el palacio. Hamlet los guía y transforma el desarrollo de los acontecimientos dentro de la misma. En ella, los actores interpretan los hechos acaecidos en palacio referentes a la muerte del padre de Hamlet, donde el hermano de este lo asesina y después se casa con su esposa.

HAMLET.- La Ratonera. Cierto que sí... es un título metafórico. En esta pieza se trata de un homicidio cometido en Viena... el Duque se llama Gonzago y su mujer Baptista. Ahora le envenena en el jardín para usurparle el cetro. Presto veréis como la mujer de Gonzago se enamora del matador. 

Claudio se sorprende y se retira del lugar inmediatamente, hecho que demuestra su culpabilidad. Después, Hamlet se plantea si debe o no asesinarlo.

El Rey Claudio reza después de haberse puesto en evidencia durante la representación teatral de su crimen. 

CLAUDIO.- ¡Oh! ¡Mi culpa es atroz! Su hedor sube al cielo, llevando consigo la maldición más terrible, la muerte de un hermano. No puedo recogerme a orar, por más que eficazmente lo procuro, que es más fuerte que mi voluntad el delito que la destruye. 

Olvida, señor, olvida el horrible homicidio que cometí... ¡Ah! Que será imposible, mientras vivo poseyendo los objetos que me determinaron a la maldad: mi ambición, mi corona, mi esposa. 

Hamlet tiene problemas de conciencia que le impide matar al Rey. 

Esta es la ocasión propicia. Ahora está rezando, ahora le mato... Y así se irá al cielo... ¿y es esta mi venganza? No, reflexionemos. Un malvado asesina a mi padre, y yo, su hijo único, aseguro al malhechor la gloria. ¿No es esto, en vez de castigo, premio y recompensa? Él sorprendió a mi padre, acabados los desórdenes del banquete, cubierto de más culpas que el mayo tiene flores... ¿quién sabe, sino Dios, la estrecha cuenta que hubo de dar? Pero, según nuestra razón concibe, terrible ha sido su sentencia. ¡Y quedaré vengado dándole a éste la muerte, precisamente cuando purifica su alma, cuando se dispone para la partida! No, espada mía, vuelve a tu lugar y espera ocasión de ejecutar más tremendo golpe. Cuando esté ocupado en el juego, cuando blasfeme colérico, o duerma con la embriaguez, o se abandone a los placeres incestuosos del lecho, o cometa acciones contrarias a su salvación; hiérele entonces, caiga precipitado al profundo y su alma quede negra y maldita, como el infierno que ha de recibirle.

El príncipe habla con su madre, la cual trata de comprender el extraño comportamiento de su hijo.

Durante la conversación, Polonio los espía escondido detrás de la cortina. En el dialogo, Hamlet le reprocha a su madre el temprano matrimonio con su tío. 

HAMLET.- Venid, sentaos y no saldréis de aquí, no os moveréis; sin que os ponga un espejo delante en que veáis lo más oculto de vuestra conciencia. 

GERTRUDIS.- ¡Oh! ¡Hamlet! No digas más... Tus razones me hacen dirigir la vista a mi conciencia, y advierto allí las más negras y groseras manchas, que acaso nunca podrán borrarse.  

Polonio se confabula con Claudio para espiar a Hamlet. Hamlet mata a Polonio sin saberlo mientras escucha la conversación que este tiene con su madre

HAMLET.- ¿Qué es esto?... ¿Un ratón? Murió... Un ducado a que ya está muerto.

 POLONIO.- ¡Ay de mí!

GERTRUDIS.- ¿Qué has hecho?

 HAMLET.- Nada... ¿Qué sé yo?.. ¿Si sería el Rey?

CLAUDIO.- Y bien y Hamlet, ¿en dónde está Polonio?

 HAMLET.- Ha ido a cenar.

 CLAUDIO.- ¿A cenar? ¿Adónde? 

HAMLET.- No adónde coma, sino adónde es comido, entre una numerosa congregación de gusanos. El gusano es el Monarca supremo de todos los comedores. Nosotros engordamos a los demás animales para engordarnos, y engordamos para el gusanillo, que nos come después. 

El Rey gordo y el mendigo flaco son dos platos diferentes; pero se sirven a una misma mesa. En esto para todo.

CLAUDIO.- ¡Ah! HAMLET.- Tal vez un hombre puede pescar con el gusano que ha comido a un Rey, y comerse después el pez que se alimentó de aquel gusano. 

CLAUDIO.- ¿Y qué quieres decir con eso? 

HAMLET.- Nada más que manifestar, cómo un Rey puede pasar progresivamente a las tripas de un mendigo. 

Destierro de Hamlet a Inglaterra, decisión tomada por el rey Claudio, quien lo envía allí para asesinarle.

Por otro lado, Ofelia pierde la cabeza después de la muerte de su padre. 

Laertes regresa de Francia con intención de vengar el crimen de su padre.

Claudio intenta que Laertes crea que Hamlet es el culpable de la muerte de Polonio. Entonces, Claudio y Laertes deciden planear la muerte de Hamlet mediante un duelo al que el hijo de Polonio asistirá con el filo de su espada impregnado en veneno.

Shakespeare juega con dos decisiones de venganza. Ambas comparten circunstancias muy similares; sin embargo, las diferencias entre las motivaciones y las actitudes de sus protagonistas, nos va a permitir perfilar, más todavía, la nueva mentalidad emergente en la modernidad. 

Por un lado, Hamlet desea vengarse de su tío por haber matado a su padre; por otro lado, Laertes, quiere vengarse de Hamlet por haber matado este a su padre - Polonio - aunque haya sido por error. Tenemos dos deseos de venganza enfrentados, pero cada uno muy diferente en su dinamismo interno 

Entierro de Ofelia. Al inicio, dos sepultureros preparan la tumba de la muchacha. 

SEPULTURERO 2.º.- ¿Quieres que te diga la verdad? Pues mira, si la muerta no fuese una señora, yo te aseguro que no la enterrarían en sagrado.

SEPULTURERO 1.º.- En efecto dices bien y es mucha lástima que los grandes personajes hayan de tener en este mundo especial privilegio, entre todos los demás cristianos, para ahogarse y ahorcarse cuando quieren, sin que nadie les diga nada..

Acto seguido, aparecen Hamlet y Horacio. 

HAMLET.- Qué poco siente ese hombre lo que hace, (se refiere al sepulturero) que abre una sepultura y canta.

HORACIO.- La costumbre le ha hecho ya familiar esa ocupación. 

HAMLET.- Así es la verdad. La mano que menos trabaja, tiene más delicado el tacto.

HAMLET.- Y esa otra, ¿por qué no podría ser la calavera de un letrado? ¿Adónde se fueron sus equívocos y sutilezas, sus litigios, sus interpretaciones, sus embrollos? ¿Por qué sufre ahora que ese bribón, grosero, le golpee contra la pared, con el azadón lleno de barro?... ¡Y no dirá palabra acerca de un hecho tan criminal! 

Éste sería, quizás, mientras vivió, un gran comprador de tierras, con sus obligaciones y reconocimientos, transacciones, seguridades mutuas, pagos, recibos... Ve aquí el arriendo de sus arriendos, y el cobro de sus cobranzas; todo ha venido a parar en una calavera llena de lodo. Los títulos de los bienes que poseyó cabrían difícilmente en su ataúd, y no obstante eso; todas las fianzas y seguridades recíprocas de sus adquisiciones, no le han podido asegurar otra posesión que la de un espacio pequeño, capaz de cubrirse con un par de sus escrituras... ¡Oh! ¡Y a su opulento sucesor tampoco le quedará más!

Voy a tramar conversación con este hombre. ¿De quién es esa sepultura, buena pieza?

Más tarde, entra el cortejo fúnebre de Ofelia con Laertes al frente y el príncipe Hamlet se entera de la muerte de la joven.

LAERTES.- El demonio lleve tu alma. HAMLET.- No es justo lo que pides... Quita esos dedos de mi cuello, porque aunque no soy precipitado ni colérico; algún riesgo hay en ofenderme, y si eres prudente, debes evitarle. Quita de ahí esa mano.

HAMLET.- Yo he querido a Ofelia y cuatro mil hermanos juntos no podrán, con todo su amor, exceder al mío... ¿Que quieres hacer por ella? Di. 

Hamlet confiesa a su amigo Horacio que camino a Inglaterra modificó la carta de Claudio para salvar su vida pero, a cambio, pidió la muerte de sus amigos Guillermo y Ricardo. 

HAMLET.- Salgo, pues, de mi camarote, mal rebujado con un vestido de marinero, y a tientas, favorecido de la obscuridad, llego hasta donde ellos estaban. Logro mi deseo, me apodero de sus papeles, y me vuelvo a mi cuarto. Allí, olvidando mis recelos toda consideración, tuve la osadía de abrir sus despachos, y en ellos encuentro, amigo, una alevosía del Rey. Una orden precisa, apoyada en varias razones, de ser importante a la tranquilidad de Dinamarca, y aún a la de Inglaterra y ¡oh! mil temores y anuncios de mal, si me dejan vivo... En fin, decía: que luego que fuese leída, sin dilación, ni aun para afinar a la segur el filo, me cortasen la cabeza.

Sin embargo, modifiqué la carta y le solicité al Rey de Inglaterra, como a su obediente feudatario, diciéndole que su recíproca amistad florecería como la palma robusta; que la paz, coronada de espigas, mantendría la quietud de ambos imperios, uniéndolos en amor durable, con otras expresiones no menos afectuosas. Pidiéndole, por último, que vista que fuese aquella carta, sin otro examen, hiciese perecer con pronta muerte a los dos mensajeros; no dándoles tiempo ni aun para confesar su delito.

HORACIO.- De ese modo, Guillermo y Ricardo caminan derechos a la muerte.

El Rey Claudio insta a Hamlet a luchar contra Laretes. 

El rey Claudio y Laertes organizan un plan: Laertes peleará contra Hamlet con una espada envenenada para así tener más posibilidades de matarlo. En caso de que falle, Claudio le ofrecerá a Hamlet una copa de vino con veneno.

LAERTES.- No, el traidor está aquí. Hamlet, tú eres muerto... no hay medicina que pueda salvarte, vivirás media hora, apenas... En tu mano está el instrumento aleve, bañada con ponzoña su aguda punta. ¡Volviose en mi daño, la trama indigna!

Vesme aquí postrado para no levantarme jamás. Tu madre ha bebido un tosigo... No puedo proseguir... El Rey, el Rey es el delincuente.

FORTIMBRÁS.- Cuatro de mis capitanes lleven al túmulo el cuerpo de Hamlet con las insignias correspondientes a un guerrero. ¡Ah! Si él hubiese ocupado el trono, sin duda hubiera sido un excelente Monarca...

Resuene la música militar por donde pase la pompa fúnebre, y hagánsele todos los honores de la guerra... Quitad, quitad de ahí esos cadáveres. Espectáculo tan sangrientoQuitad, quitad de ahí esos cadáveres. Espectáculo tan sangriento, más es propio de un campo de batalla que de este sitio... Y vosotros, haced que salude con descargas todo el ejército.

Demanda de divorcio unilateral

. Señor: JUEZ DE FAMILIA DEL CIRCUITO (Reparto)  Xxxxxx– xxxxxxx. E. S. D. Referencia: Demanda de cesación de efectos civiles de matrimonio ...